Verdades gastronómicas tras los Días Santos

ICTIOFAGIA PREFERENTE Verdades gastronómicas tras los Días Santos

Hay muchas tradiciones y ritos asociados a la Semana Santa, pero, incluso en el ámbito gastronómico que es realmente el que me ocupa, a veces nos surgen dudas en el caso de su procedencia. Todo tiene una explicación, así que intentaré encontrarle la “quinta pata al gato”.

Existen varias historias que circulan en torno a esta consagrada tradición de la Ictiofagia preferente (Consumo preferente de pescados en días Santos). Hay quienes dicen que la carne simboliza el cuerpo de Cristo, por lo que degustarla en estas fechas sería una ofensa.

La versión más extendida, y al parecer la más acertada, nos dice que antiguamente las carnes rojas eran todo un lujo, y dado que la Cuaresma significa austeridad, abstinencia y ayuno, permitirse semejante ostentación ciertamente constituía pecado, ya que con el mismo dinero se podía alimentar a toda la familia con carnes blancas o darlo a las personas necesitadas.

El pago de la Bula

De todas formas, aquellos que tuvieran el antojo o la necesidad de comer carne, podían hacerlo con el perdón de Dios gracias a la Bula de la Santa Cruzada, un impuesto eclesiástico que consistía en dar una limosna a la Iglesia y a cambio obtener el privilegio de poder comer carne y poder disfrutar de unas normas más complacientes para el ayuno.

     Quien adquiría la Bula de la Santa Cruzada y su indulto de carnes; que se concedió en su momento nada menos que a los Reyes Católicos; simplemente tenía que hacer vigilia los viernes de cuaresma, el Miércoles de Ceniza y ayunar con abstinencia el Viernes Santo, pudiendo tomar lácteos y pescados durante toda la Cuaresma. La cuantía de tal dispensa podía ir desde los 50 céntimos hasta las 10 pesetas, y llegó a convertirse en un símbolo de estatus social, ya que se pagaba en base a lo que se tenía. El pago de la Bula fue abolido en 1966 por el Papa Pablo VI tras el Concilio Vaticano II, cambiándose las normas de abstinencia a como las conocemos hoy en día.

Los venezolanos siempre hemos sido relajados y displicentes en cuanto a disciplina religiosa se refiere, no creo que deba interpretarse como falta de fé o devoción. La religiosidad popular predomina y hasta el más descreído "se acuerda de Santa Bárbara cuando truena”

Entre las creencias arraigadas en Venezuela con respecto a la abstinencia de carnes, está la supuesta existencia de una Bula papal que nos permite el consumo de un mamífero; el Chigüire; en vez del pescado en los días de abstinencia.

Me hago varias preguntas: ¿Qué Papa? ¿Cómo se llama la Bula y en qué fecha fue emitida? ¿Por qué Venezuela sí y otros países sudamericanos donde éste mamífero abunda, no? ¿Cuál es nuestro mérito espiritual para ser beneficiarios de ella?

No consigo documentación alguna y uno no puede aceptar cualquier información de forma acrítica. Es simplemente una creencia del centro de Venezuela y la región llanera, donde abunda este animalito. No hay tal dispensa.

En resumen, existen dos premisas en la tradición Venezolana durante Cuaresma: una prohíbe comer carnes rojas (Res, Cordero, Chivo, Cerdo) y la otra casi obliga a comer pescado como única alternativa a la carne.

Es sabido que los católicos en todo el mundo honran la muerte de Jesús comiendo preparaciones a base de pescados, ya que según las enseñanzas de la Iglesia Católica, comer carnes rojas representa el cuerpo del Cristo crucificado.

Pero las Sagradas Escrituras hablan más bien, de un homenaje a lo deseos de Jesús, que de un sacrilegio por el simbolismo de su carne. En el evangelio de Juan (21:5) se lee: “Entonces Jesús les dijo: Hijos, ¿acaso tenéis algún pescado? Le respondieron: No”. De esta manera se busca honrar los deseos que tuvo Jesús en vida, el día de su muerte.

También se hace referencia a este animal en el evangelio de Lucas (9:13), uno de los momentos más recordados de Jesús donde multiplica los panes y el pescado para un pueblo entero.

En base a estos escritos de la Biblia, se acostumbra consumir pescado durante el Miércoles de Ceniza, el primer viernes de Cuaresma y el Viernes Santo. El domingo, por el contrario se celebra la Pascua, comiendo carnes rojas.

Hasta aquí todo está claro, pero ¿y que hay con el costo del pescado? La tradición de comerlo en estas fechas parece haber perdido fuerza en los últimos años, y la expectativa es que durante esta Semana Santa el hábito siga en declive, revisemos precios finales:

El Chigüire: Bs. 500- 800 kg

Atún : Bs. 350 -400 kg

Sierra: Bs. 450-500 kg

Merluza :Bs. 350- 400 kg

Pollo :Bs. 250- 270 kg

Cerdo: Bs. 520 – 600 Kg

Res: Bs. 500- 600 kg

Con estos precios dignos del Sistema Marginal de Adquisición de Divisas, se hace muy cuesta arriba continuar con la tradición de comer pescado en estos días de la Semana Mayor, claro que siempre hay opciones vegetarianas.

También es bueno recordar que: “comer carne en Semana Santa no es pecado”

Verifiquen: La Iglesia recordó que comer carne en Semana Santa no es pecado

La realidad es que no existe el texto bíblico, edicto o disposición que expresamente nos indique que debemos convertirnos en Ictiófagos para cumplir con los tiempos de abstinencia y ayuno. Pueden cumplir con la tradición ingiriendo cualquier tipo de carne siempre que lo sustituyan por:

  • La oración.
  • La lectura de las escrituras.
  • O haciendo caridad espiritual o material.

Finalmente los invito a no dejarse especular. A medida que se acerca la Semana Santa estos costos van a ir en aumento, doblando fácilmente su precio actual. Si aún así, presentan dudas o incomodidad con la ingesta de carnes y quieren seguir guardando los ritos y tradiciones, les sugiero un sabroso Risotto Primavera, una Bruschetta, la Pasta al Pesto, o una crujiente Pizza Margarita.

Publicado en General.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.