HEY! PROFESOR ES CONTIGO…

Are-you-seriously-Dedicated-to-Trading-Pointing-FingerDirigido a TI:

Profesor de Gastronomía

Profesor de Cocina y Culinaria

Profesor de materias técnicas, gastronómicas y relativas a la enseñanza en Institutos Culinarios

NOS MOVEMOS, pero sin rumbo…

Salvo aquella excepción constituida por las Instituciones de enseñanza culinaria y gastronómica en general, que se guían bajo la premisa de preparar al estudiantado para pensar por sí mismo, donde los contenidos son supervisados para lograr objetivos pedagógicos concretos, donde la mira está puesta en alcanzar la excelencia relativa a la capacitación del alumnado, para formarlos de manera eficiente de cara al mercado laboral; salvo esas valientes y comprometidas Instituciones, las cuales aplaudo; NOS MOVEMOS, pero sin rumbo… Sin embargo hay esperanzas si tienes el interés y la bondad de leerme hasta el final.

     La enseñanza de la cocina en cualquier lugar del planeta es tan costosa como lo son, la enseñanza en las áreas de Diseño Gráfico, Artes Plásticas, Diseño Industrial, Odontología o Arquitectura; dado que para la consolidación del aprendizaje de las destrezas prácticas se requiere del empleo de materiales y equipos especializados de altísimo costo. No obstante en Venezuela, sumado al considerando anterior, encontramos que las Instituciones de enseñanza culinaria hacen frente o se ven obligadas a delegar en el estudiantado; el hacer frente; a un criminal proceso inflacionario para la adquisición de las materias primas y del equipamiento; herramientas personales, uniformes e incluso muchos de los textos técnicos de valor; afrontando una complicada situación en la que se ven atrapadas sin apoyo profesional que las conduce a recorrer ad infinitum ; como la cobaya atrapada en su rueda; un lamentable círculo vicioso, que deprime el objetivo de su función, que amenaza su estabilidad financiera y menoscaba el afecto de su mercado estudiantil.

     En mi opinión, muchísimas de las Instituciones de enseñanza culinaria en el país, no saben; repito; NO SABEN; hacer frente a las perversas fluctuaciones del mercado; explico mi punto. El proceso inflacionario en la economía afecta la estructura de costos de cualquier modelo de negocios, esto atañe; desde luego también; a las Instituciones de enseñanza culinaria. La estructura o modelo de formación de precios está conformada por:

  • El costo de los insumos y/o materias primas en general. (En el caso de las academias culinarias, se trata de alimentos y relacionados para su actividad comercial-pedagógica)
  • Los costos fijos. (Constituidos por los gastos que no dependen del número de estudiantes ni de la cantidad de días laborables; estos son; energía, gas, alquiler de infraestructura mueble e inmueble, sueldos y salarios del personal fijo, publicidad, etc.)
  • Los costos variables. (Dependientes del nivel de facturación y la cuantificación del aforo de estudiantes a los cursos y talleres. Horas efectivas de pago a profesores, personal de apoyo para limpieza, mantenimiento de equipos e infraestructura, lavandería, impuestos municipales y nacionales, cuotas o tasas bancarias por concepto de servicio del uso de Puntos de Venta)
  • Finalmente, la utilidad neta. (Ganancia generada por el modelo de negocios una vez deducidos lo tres capítulos anteriores.) De los que el dueño o dueños de la Institución deciden si constituirá, utilidad neta por participación accionaria, o separarán partidas para incentivos, capacitación del Capital Humano, o re-inversión en equipos e infraestructura.

     Cada uno de los cuatro componentes del proceso de formación de precios; sin importar los escenarios económicos; debe ser atendido enteramente y de manera proporcional y equipolente (25%), para garantizar la armonía y sano equilibrio de la operación, y la satisfacción del Capital Humano y de los clientes a los que atiende. La estructura de costos NO es estática; pero sí proporcional; debe ser atendida constantemente para adaptarse a la situación económica tomando en cuenta el ambiente cambiante donde se desenvuelve la operación comercial, sin deprimir o socavar ninguno de los cuatro eslabones componentes del proceso de formación de los precios. Si uno sólo de esos eslabones se debilita, la operación comercial de la Institución empezará a presentar fallas con consecuencias negativas de alcance insospechable.

     La satisfacción como producto de una excelente gerencia, no llega hoy a la mayoría de las Instituciones de enseñanza culinaria en Venezuela. Cito algunos hechos que TÚ, Profesor, juzgarás como consistentes o no, con la anterior afirmación.

     En la gran mayoría de las Instituciones de enseñanza culinaria en Venezuela, hoy:

  • Los utensilios se encuentran deteriorados. Coladores con las mallas separadas de los aros de metal, remendados con alambres retorcidos y oxidados. Batería de cocina con ollas, oxidadas y mangos o asideros deteriorados e inseguros para manipularlas. Vajilla rota y deteriorada, igual destino corren los asideros de las pinzas y otros utensilios; que una vez fueron a prueba de calor; pero que hoy; presentan quemaduras y desgaste que los hace inadecuados para cumplir con su función original.
  • Los equipos y artefactos eléctricos pequeños, medianos y grandes están deteriorados; ya que nunca se les invirtió en mantenimiento regular o preventivo; y hoy los altos costos de refaccionamiento y/o reposición por nuevas unidades, hace imposible la inversión por parte de las academias. Hornos, cocinas y fogones inseguros, oxidados, obstruidos y/o con conexiones precarias al suministro de gas. Neveras que no refrigeran y congeladores que no congelan, que presentan goteos y condensación, que no se higienizan con frecuencia, sobrecargados más allá de su capacidad útil; comprometiendo; negligentemente además; la salud del estudiante que manipula los alimentos y que los consume también, aumentando el riesgo de generar un brote de ETA (Enfermedades de Transmisión Alimentaria) que sale de la academia y llega a los hogares de estudiantes y profesores. Amasadoras, batidoras, licuadoras y procesadores que no reciben mantenimiento de sus partes móviles, que son lubricados con cualquier producto disponible; sin tomar en cuenta las recomendaciones técnicas específicas sugeridas por el fabricante; gotéan químicos tóxicos sobre masas, cremas y merengues que son consumidos. Unidades de aire acondicionado sin mantenimiento ni capacidad para el filtrado del aire respirable, campanas de cocina que no filtran yá, los humos residuales de los procesos de cocción. Ausencia de planificación regular para la fumigación preventiva a fin de controlar, plagas y roedores, transmisores de patógenos.
  • Las aulas de formación teórica no cuentan con ventilación adecuada, carecen de condiciones y equipos auxiliares para la proyección de información, láminas, presentaciones y videos educativos.
  • Sus páginas web y cuentas en redes sociales están saturadas de imágenes de jóvenes y felices estudiantes preparando alimentos vistosos como parte de su estrategia publicitaria; sin embargo; basta con visitarlas para percatarse que las bellas instalaciones, las sonrisas y el entusiasmo de alumnos y profesores, data de un tiempo pasado, que yo llamo, la conjugación del verbo “YA NO”.
  • Lo único que al parecer si se actualiza diaria y necesariamente son los precios o cuotas de los cursos y talleres. Y digo esto, NO porque me parezca mal; tampoco bien; que los precios aumenten, eso no depende de la Institución sino de la realidad económica que vivimos; pero hay que conocer, diagnosticar y cuantificar la magnitud de los problemas para elegir el correctivo idóneo. No se trata de aumentar por aumentar a ciegas. Soy del criterio que: NO EXISTE UN PRECIO ALTO… sino un PRECIO que vale ó NO vale la pena pagar. La pregunta sería. ¿Qué compras exactamente por el precio fijado? La relación entre el precio fijado y la oferta de enseñanza y servicio ES lo que determina si se está promocionando una OFERTA de VALOR o no. Si el mercado lo puede pagar y si el precio es popular o no, es otra materia, constituye “harina de otro costal”. Debemos ser innovadores.
  • El personal administrativo DESCONOCE cómo promover la oferta académica, de acuerdo al mercado objetivo a quien va dirigida. Son reactivos. Si en una ciudad “X”, la academia “A” baja el precio del curso de panadería un 5%, las academias “B”, “C”, “D” y “E”, en la misma ciudad, corren como borregos aturdidos a POSTEAR descuentos en Instagram a través de anuncios, bajando el precio para el mismo curso en sus instalaciones, 7%, 10%, 15% ó más, como autómatas o zombies sin verificar o cotejar sus estructuras de costos. … “Es que sino lo hago mis estudiantes van a migrar hacia la academia “A” y luego ¿Cómo vamos a hacer?… Ni tan siquiera consideran aumentar, incrementar, acreditar ó diferenciar su oferta de valor. La absurda y perniciosa competencia los lleva a mercadear servicios de menor valor a menor costo; en vez de; promover contenidos con mayor valor que generen satisfacción, excelencia, y puedan ser comercializables a un mejor precio.

     Resultados: Desmejoran la calidad y cantidad de los ingredientes empleados para las preparaciones; restan presupuesto a los mantenimientos y reposición de equipos e instalaciones agravando su inexorable deterioro; evaden o disfrazan pagos y deberes como contribuyentes exponiéndose, de ser descubiertos a cuantiosas multas, cambian de proveedores buenos a malos, se endeudan con proveedores tradicionales, y luego se les esconden, deprimen el salario de los empleados fijos y desde luego, castigan el ingreso del profesorado de calidad, que irremediablemente los abandona aceptando puestos de trabajo con mejores retribuciones, o emprendiendo sus propios modelos académicos y de negocios; y lo peor de todo; ese profesorado de valor es sustituido por instructores mediocres que no aportan valor a la oferta académica, o malcontratan estudiantes recién egresados de sus instituciones, que carecen del necesario roce con la actividad profesional fuera de la academia para cotejar el valor de lo aprendido, antes de dedicarse a la docencia. Perjudican en general la imagen de excelencia que debería tener la enseñanza de la gastronomía por parte de las Instituciones, generando un mal feedback, de los posibles estudiantes y del estudiantado cursante, contribuyendo a acuñar el boca-a-boca de: “Las Academias de Cocina en el país no sirven”. Crean por el afán de competencia estúpida, arrogante e innecesaria un círculo vicioso del que NO pueden ni quieren salir, perjudicándose desde todo punto de vista, y generando rechazo por parte del estudiantado y del profesorado. En síntesis: Una absurda y patética LUCHA DE MOCHOS, donde ninguna puede ganar y todas salen manchadas. Hambrientos peleándose por un miserable mendrugo, porque desconocen la fórmula del pan.

     Muchas Instituciones de enseñanza culinaria al igual que muchos emprendimientos en otras áreas, nacen de iniciativas familiares. Los puestos claves son ocupados por parientes y amigos de confianza de los socios; vale decir; que muchas veces en ninguno de estos emprendimientos alguien tiene conocimientos en las áreas de docencia, de negocios, de la cocina o de ninguna de las tres. Cuando el negocio comienza a crecer producto de la atención de una necesidad insatisfecha en la región, “la camisa le empieza a quedar estrecha al muchacho”, la comadre, la esposa, el primo, el novio de la hija y hasta las amantes, tienen que convertirse por necesidad en expertos ejecutantes de la planificación académica, de la logística de compras, de la atención de la estrategia de Redes Sociales, de la difusión (gran parte de ella contratada en revistas, diarios, y programas de radio locales de los amigos de los amigos) que jamás llegará al mercado objetivo que busca la Institución. Se aprovisionan al por menor porque reaccionan, no planifican sus compras. Todo empeora cuando otra academia abre en la ciudad, se disparan las alarmas; …éramos felices cuando teníamos el monopolio; cuando éramos “cabeza de ratón”, caciques en nuestro feudo. Saben que están mal; pero como el perrito; no pueden decirle al experto veterinario donde les duele, no saben qué tan mal están ni dónde buscar ayuda profesional. Temen que todo les irá peor, cuando alguien con criterio les advierta… debes sustituir a tus compadres por un Licenciado en esto o en aquello, ya que los odios aflorarán… “¿Cómo me haces esto?.. yo que te llevé adonde estás montado.

     Y TÚ, Profesor, sabes bien, quien es el MURO de CONTENCIÓN, entre la masa iracunda, comprensiblemente defraudada de estudiantes, y la Institución…. SÍ, TÚ mismo eres ese muro. Eres quien recibe sus quejas, sirves como terapeuta donde canalizan sus frustraciones… Te dicen: “Profesor debemos hacer algo, esto no puede seguir.” Y por el otro lado, cuando TÚ decides llevar de manera organizada la voz del estudiantado (y la tuya propia), ante la Institución… a veces no puedes porque la “Institución” está paseando en su nueva Four Runner, o asoleándose en Los Roques. Otras veces la “Institución” está sentada en la “Institución” pero tan agobiada de problemas, cuentas y mercadeo depresivo que te suplica calmar los ánimos de la clientela; no sin antes objetar que la LICUADORA se dañó porque TÚ no impones disciplina y sentido de pertenencia a los estudiantes… Yo compré dos “bichas de esas”, una para MI casa y otra para la Academia, treinta días tengo que las compré… te puedo enseñar la factura, me costaron un realero; la de aquí me la traes “escoñ…..” . Te voy a traer la que tengo en MI casa pa’que veas lo que es cuidar. Y TÚ, Profesor, no puedes evitar que este pensamiento surque tu mente afligida… “ ¿Y a éste idiota quien le diría que XUXIANG Electric, fabrica licuadoras con estándares UL o NSF, requeridos para artefactos de alto tráfico? Será que no se da cuenta que aquí licuamos 856 personas tres veces al día, mientras a él no le ha dado tiempo de sacar la suya de la caja aún… El sol de Los Roques le debió quemar las 3 neuronas que tenía”.., pero TÚ,Profesor, callas y aguantas por que necesitas cobrar tus Horas Malpagadas y porque el compromiso de NO abandonar a tus estudiantes en la tierra de los trogloditas, a quienes dedicas mucho más tiempo fuera de tu cátedra; son tus amigos, tus hermanos menores, tus pupilos y quizás los sientes como a tus hijos.

     En vez de colaborar entre ellas, para mejorar juntas, para co-existir, para sumar, para aportar, para apoyarse, para no hacerse competencia estúpida, abrasiva y desleal, la mayor parte de las Instituciones de enseñanza culinaria en Venezuela, compiten ciegamente en un círculo vicioso de valor CERO, donde nadie gana. Algunas de ellas en un atisbo de lucidez viran su atención tratando de afiliarse dentro de algún circuito, de alguna Fundación, Sociedad o Asociación Gastronómica que las apoye para mejorar. Esta puede ser la solución a muchos de sus problemas, pero como en todo; OJO; depende. Depende de varios factores. Depende de la misión y visión real de la Sociedad Gastronómica, de su fortaleza, de si el giro de su actividad es eventual (De vez en cuando), o trabaja en programas continuos de largo aliento, con un propósito. Depende de sus logros y de su imagen de éxito (habitualmente estos entes que hacen mil cosas y actividades, no terminan haciendo nada, aunque iniciaran con un saco inmenso, repleto de buenos propósitos… muchas de ellas mueren antes de conformarse, otras, mueren chiquitas y algunas deambulan por años moribundas).

     Si la Sociedad o Asociación es la adecuada, entonces tenemos también que tomar en cuenta la actitud de la Institución con respecto de estos entes. Hay muchísimas Academias que se afilian a Sociedades y Asociaciones sin comprender de que va, de que trata, ¿Cómo se come? la misión-visión de esa organización, piensan que pagando una cuota anual, como si se tratara de una póliza de seguro; pueden resolver el problema de “destacar” su oferta académica. Colman las paredes y los rincones de la Institución con carteles, pendones, placas, medallas, certificados y estrellas de cartón, vidrio y metal de Organismos Culinarios Nacionales e Internacionales, “vociferando” en español y en inglés, su compromiso con la difusión y la enseñanza de los contenidos académicos relativos a culinaria. Eso NO ESTÁ MAL, se llama RECONOCIMIENTO, justo por eso tiene que existir algo bueno que estén haciendo, que hayan hecho, o que estén dispuestas a hacer o a mejorar; que justifique el ser RECONOCIDAS. Añadir valor a un programa colectivo de valor.

     Pero, TÚ Profesor, sabes mejor que yo, que en la gran mayoría de los casos, tus propios jefes, se pasean por la Institución vistiendo la Chaqueta de Cocina de algodón egipcio, bordada con la palabra CHEF, CHEFF e incluso CHEFFF Internacional Pluscuamperfecto con Master en Cocina Pan-Asiática, con tal cantidad de Bordados, Parchos, Pines y Medallas colgando, que hacen para cualquiera difícil la tarea de determinar de qué color es la tela con la que confeccionaron la chaqueta; peor aún; sabiendo él, TÚ y todos en general, que a ese señor se le debe dictar un Diplomado de Técnicas Culinarias Básicas para impedir que queme el agua hervida. Como diría un excelente amigo mío, cocinero Maracucho, para más señas.

     Destacar por los logros y por el compromiso de mejorar, y decirlo a viva voz, merece RECONOCIMIENTO. Ostentar los signos, emblemas consecuentes de un reconocimiento sin efectuar ninguna labor, es efectismo, y de eso hay rollos pesados con kilómetros de cuentos en muchas de la Instituciones de enseñanza culinaria en Venezuela. Propietarios de Academias que sin ser cocineros usan la Chaqueta de Cocina de su Institución, con Diplomas de culminación de estudios culinarios emitidos por su propia Institución, y firmados por ellos mismos. Pueril vanidad.

     A este fenómeno NO escapan algunas Universidades que identificaron hace pocos años, que los Cursos, Talleres y Diplomados Gastronómicos y Culinarios, que bajo la figura de NO CONDUCENTES (desde luego, NO conducentes a algún grado académico, pero SI CONDUCENTES o MUY FACTURANTE$ para sus BOL$ILLO$), entraron en el “juego” o jugoso mercado de la Facturación o Educación Culinaria; dispuestas a “vender sus acreditados logos con frases en latín” como una mejor opción de respaldo o aval académico para competir con las Academias Culinarias por el hambriento mercado estudiantil, ávido del reconocimiento por la culminación de sus estudios que les permita apostillar sus logros. Más Mochos peleando, pero esta vez, con togas, que dictan cátedra sobre vivencias que no han vivido, transmitidas en un tono de voz docto, reposado y nauseabundamente melifluo. No juegues a ser Brujo sino sabes de yerbas, eppur illi ludunt.

     Personalmente, he protagonizado varias entrevistas con algunas Universidades que han solicitado una especie de JOINT-VENTURE, respaldo o Aval con la Asociación de Chefs Cocineros y Afines de Venezuela, de la que formo parte, para “ARRENDARLES nuestro LOGOTIPO”, palabras más, palabras menos. Una cosa es ser un ente adecuado para organizar conocimientos y acreditarlos y otra muy distinta en ser especialista en un área determinada del conocimiento, una disciplina. Las Universidades se saben mercadear y saben cuándo andan cojas de una pata al presentar sus ofertas de valor, una cosa es que sean arrogantes y otra diferente, es que sean estúpidas. Cuando he asistido a estas reuniones, y aun existiendo precedentes y disposiciones claras de UNESCO con respecto de la relación entre los contenidos Académicos y la sapiencia de los cultores de algún oficio sin instrucción Universitaria, para generar programas de valor, SI CONDUCENTES. (Componentes docentes, etc), estas Universidades han dejado entrever que en su POMPOSA, ABSURDA, MEDIOCRE, RETRÓGRADA, EXCLUYENTE, INQUISITORIA y LIMITADA disposición de sumar aceptación, no está incluida una visión vanguardista, inclusiva y pragmática de modular el Conocimiento Empírico ganado a fuerza de ensayo y error por parte de los Cocineros y organizarlo metodológicamente a manera de ciencia; lo que constituye precisamente su misión. Hace cincuenta años, cuando tomaron periodistas o escritores de periódicos, radiodifusores para capacitarlos con la finalidad de instruir a las siguientes generaciones de Comunicadores Sociales, mostraron muchísimo más valor y menos culillo endógeno, menos interés en el confort de sus afelpadas poltronas rectorales, y más compromiso por la ordenación de los conocimientos necesarios para el desarrollo del país, de mano de la gente que los tiene.

     Hoy erradamente designan a excelentes Profesionales de la Docencia; que desconocen la materia que van a dictar, o que cuando la integran y dominan en sus aspectos teóricos, siguen careciendo de la necesaria experiencia, del contacto con un ambiente que les resulta despreciable, esquivo e innecesario de vivenciar, de experimentar “llevando candela frente a un fogón” para desempeñar una función integral de enseñanza. Aun así les cuelgan de cuellos y brazos una inmerecida Chaqueta de Cocina, que los convierte frente a los ojos entrenados del cocinero, en bufones ridículos desempeñando un rol en un patético carnaval académico, pareciendo querer competir con los payasos mediáticos que simulan ser cocineros en los programas de televisión, no obstante, a éstos últimos les pagan mejor…parecen ser más inteligentes. Las Universidades definitivamente forman profesionales, no comerciantes astutos. Algunas de las cosas que me han dicho en Universidades “Angelo, es más sencillo que nuestros Profesores aprendan “su oficio” que nosotros los preparemos a Uds. para enseñar”…. “Angelo NO, imbécil, retrógrado, acomplejado… Ingeniero Campione, pero ante todo, cocinero…. Es lo que pasa por mi mente cuando escucho planteamientos como este” Denuncio esto, sin ánimos de señalar a alguien en particular. Se cuenta los pecados, no se delatan a los actores.

     Pretender que una Asociación Culinaria, para darle un barníz ad-hoc a un Diplomado Universitario de Gastronomía para algunas Universidades en Venezuela, es moralmente dificil. ¿Cómo se puede avalar un programa académico, secreto, misterioso, cuya malla curricular no se animan a mostrar? ¿Cómo se puede avalar un programa académico sin siquiera invitar a formar parte del profesorado a un integrante de la organización de la cual solicitan el aval, sin supervisión dentro del Consejo Académico? Es decir, un aval a ciegas o crematí$tico. Si esto está pasando en algunos programas culinarios dentro de algunas de nuestras Universidades, ¿cómo se le puede pedir a algunas Academias que actúen, más moral, más profesionalmente?

     En la Asociación de Chefs Cocineros y Afines de Venezuela, estamos conscientes de estas realidades. PROFESOR , pero también; y ¿por-qué NO?, Dueño o Director de Academia que quieres mejorar tu oferta. Somos un grupo de cocineros imperfectos, que agrupamos y avalamos programas académicos de profesionalización imperfectos, que difundimos a nivel nacional, aunque en menos ciudades del país de las que quisiéramos, apoyando y apoyándonos en organizadores y academias imperfectas con el objetivo común de Profesionalizar Cocineros, ayudarles a entender con que se van a encontrar en las cocinas de hoteles y restaurantes cuando salgan del aula, y dándoles consejos de cómo enfrentarlo, según nuestras propias experiencias y conocimientos.

     Partiendo de nuestras imperfecciones, pensamos que hacemos un trabajo contínuo y de valor, ya que al reconocer nuestras deficiencias entramos en un estado de consciencia superior, donde la humildad y el apetito por la excelencia nos impulsa a buscar los medios, herramientas, talentos y recursos necesarios para mejorar progresivamente. Hemos mejorado con la ayuda de gente amable y profesional bien dispuesta y comprometida. Queremos que te sumes para mejorar mucho más rápido, llegar mucho más lejos. Queremos que te sientas parte de una gran familia que velará por tu bienestar, por el bien colectivo de la industria que nos hermana. No estarás sólo apenas decidas abrazar nuestra cruzada. Soñamos, SI, pero con los pies bien plantados en la tierra. Seguramente en diez años seremos mejores, pero dentro de diez años no podrás contar con alegría las anécdotas de los viejos malos tiempos, sino te nos unes hoy.

     Si te identificaste con lo que acabas de leer y quieres apoyar nuestro trabajo y hacerlo tuyo, si quieres permitirnos apoyarte con nuestros programas, profesionales, alianzas y patrocinantes, te informo que en los siguientes dieciocho meses, estaremos recibiendo solicitudes y activando eventos y labores a nivel nacional, en tantas ciudades como nos sea posible. Profesionales en distintas áreas del conocimiento egresados de nuestros programas de estudio, cocineros como todos nosotros, estamos generando en 2016 #InteligenciaColectiva y contactos de valor, hallando las soluciones para nuestros problemas y el músculo para impulsarnos hacia el éxito desde las propias entrañas de nuestra Asociación. Tenemos Cocineros-Abogados, Cocineros-Administradores, Cocineros-Médicos, Cocineros-Mercadotécnicos, Cocineros-Docentes, Cocineros-Banqueros, Cocineros-Proveedores… hermanos y más hermanos cocineros dispuestos a ayudarnos, dispuestos para ayudarte a ti también. Comunícate con nosotros a través del correo electrónico AcademicoACCAV@gmail.com para generar el trabajo en tu localidad. No desesperes, vamos en tu auxilio, envíanos tus datos de contacto. Vamos lento, pero acelerando, vamos en camino y sabemos hacia dónde VAMOS. Te invito a acompañarnos en la ruta del éxito, de la satisfacción… la ruta hacia la excelencia.

Trabajando para una mejor Venezuela…

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